lunes, 21 de abril de 2008

¿Sinceridad o hipocresía en la lectura?

Llueve y estoy encerrada en el despacho sin poder salir. No tengo paraguas (para variar) e ir a casa ahora, con la que está cayendo, sería una locura.
Para matar el tiempo he estado viendo webs relacionadas con la literatura. Más concretamente las que responden a la siguiente pregunta: ¿cuáles son los mejores libros de la historia? Y la verdad, los foros y entradas que he encontrado me han decepcionado bastante y me han hecho plantear la siguiente duda: los libros considerados obras maestras, ¿por qué lo son? ¿Por qué realmente son excepcionales o por qué un grupo de pseudo intelectuales así lo dice y los demás no osan llevar la contraria?
Conozco mucha gente aficionada a la lectura; de esa que no se asusta por el grosor de un libro ni por la temática que tenga éste. Hay gente que dice que si empiezas un libro, debes terminarlo. Reconozco que yo antes pensaba así. Pero también dicen que leer es un placer y que para ello debes hacerlo. Así que ahora, si la lectura no me gusta, la dejo. Ya no estoy en el instituto y, por tanto, no debo leer por obligación.
Debo decir que algunos de los libros que voy a nombrar no los he leído (como mínimo no enteros), pero me fío al 100% de las opiniones que me han dado esas personas lectoras por placer y no deber.
Sé que alguien me matará por decir esto, pero para mí:
1. Don Quijote de la Mancha: es infumable. Tal vez debo intentar leerlo porque quiero y no porque me obligan. Aún así..., no las tengo todas conmigo.
2. Crimen y Castigo: sólo he conseguido leer la mitad del primer tomo (tengo la obra en dos, supongo que ya sabían que juntarlo todo en uno me echaría pa'atrás inmediatamente).
3. El príncipe de Maquiavelo: dos aspirinas de golpe tuve que tomarme cuando lo terminé.
4. El amor en tiempos del cólera: laaargoooo y cansiiiiinoooo.
5. Los pilares de la tierra: mal ambientado (el léxico no se corresponde con la época), demasiada "paja", sobrevalorado.
6. La Biblia: como manual o enciclopedia para encontrar referencias..., vale. Como libro de cabecera... A mi ya me dirán.
7. Etc., etc., etc.
En general, puedo entender que algunas obras sean consideradas como maestras por la época en la que fueron escritas; porque entonces fueron originales y "rompedoras" de la tradición marcando un antes y un después. Pero todo esto sólo tiene significado si eres filólogo (y muchas veces ni por esas) o humanista. Para todos los demás, carece bastante de ello.
La verdad es que me repatea que la gente vaya diciendo por ahí: "El Quijote es fantástico; lo he leído 3 veces"; "Los pilares de la tierra es el mejor libro que he leído nunca; me lo leí en 2 días"... Y luego, éstos mismos critican, por ejemplo, El Código Da vinci. Que si no es real, que si está mal escrito, que si eso no es literatura ni es nada, etc. Pues oye, entretiene. Y mucho. Yo lo leí y no me lo tomé como un manual o libro de historia. Es una novela para pasar el tiempo. Es como el que estoy leyendo ahora (he tardado en cogerlo porque soy bastante reacía a leer los libros que todo el mundo considera geniales): La sombra del viento. No es un gran libro, porque contiene infinidad de errores y parece que te estén clavando agujas en los ojos, pero engancha y pasa bien. Y, ¿qué es lo importante? Pues que te apetezca leerlo.
Como este post... (o no).

2 comentarios:

astergi dijo...

Marta has jugat amb trampes no has posat a parir cap llibre medieval, això és deformació professional...
Actualment ja veus quins autors poden ser o no considerats bons, un Ruiz Safón no passarà a la història de la lite (tot i que el llibre per llegir un dia a la platja amb un piti i una birra està de conya), en canvi un Julià de Jòdar quan el llegeixes penses... "joder amb el paio"...

Ara feia dies que no me posava una miqueta pedant ;-)

Petons!

Mariana dijo...

Ja! yo me entretuve muchísimo con el codigo davincci, la trama es cautivante y no puedes dejar de leer. Te fijaste que hay partes en las que desliza marcas... "el llevaba un pulover Burburys" "ella conducía un Smart"... eso si que fue agujas en los ojos!

Pero puedo decir que pasado un tiempito no me queda nada de este libro, es como un fuego hecho con papel de diario y alcohol: se consume muy rápido y no deja casi vestigios.

En cambio hay una cantidad enorme de libros o de cuentos que son mucho más difíciles de "encender" pero cuyo fuego dura por años, si no por siempre.

Y por último están los libros dorados, los que cautivan y ADEMÀS se dan el lujo de dejarte volando en un cielo de puertas abiertas... eso son los que más me gusta encontrar. Pero para encontrarlos hay que besar tantísimas ranas.